Ser artista en Barcelona…

En apariencia motivador y enriquecedor, y en verdad arduo y desolador.
Dicen, son momentos difíciles . Respuesta generalizada a cualquier iniciativa: CRISIS.
Una ciudad que fomenta la cultura del aparentar, desperdicia el potencial creativo de su gente. Prescinde de las posibilidades de desarrollo personal y social del arte, lo cual es un gran desacierto, congruente con querer creer que nuestra crisis es solo de índole económica.
Las cosas tienen generalmente que llegar a su límite para que se produzca un punto de inflexión.
Mientras tanto nos la rebuscaremos para seguir alimentándonos …

Quiero actuar, relacionarme, construir y contribuir desde mi integridad

Mi querida:

Ahora no me queda más remedio que reconocerlo: habían pocas posibilidades de que te quedaras entre nosotros. A pesar de esta irremediable realidad construimos juntas nuestras vidas, asumiendo el papel de ignorantes felices. Y ahora, yo que me he quedado, debo pagar el precio.
Empiezo a acostumbrar mi mirada a la oscuridad en la que me dejaste yéndote. Y empiezo a distinguir los escombros de nuestra relación. Poco a poco voy reconstruyendo su estructura.
A pesar del dolor que me provoca mi soledad, me siento real como nunca a medida que aumenta mi comprensión.
Y me estoy dando cuenta que lo más difícil no es tener que vivir sin ti, porque de alguna manera incomprensible siento que aún me acompañas. Lo que me está resultando terrible es tener que renunciar al mundo ilusorio que me ayudabas a mantener.
Era demasiado perfecto, como una película proyectada en la oscuridad, donde la vide real queda ocultada. La sesión se ha acabado, y me doy cuenta de que estoy sola, que mi realidad es ésta…
Me encandilaste con tu luz y yo creí en ella sin darme cuenta que sólo iluminaba nuestros sueños. Nada era real.
Ahora sé que si quiero acercarme a ti, sólo podrá ser recorriendo mi propio camino, desde aquí donde estoy.
Pero no me preocupo, nos volveremos a encontrar. Quizás en 1000 años.

Hasta pronto, entonces.

Volver a Hope